“Por sus obras los conoceréis”, reza un dicho que nos invita a juzgar a las personas por sus acciones. Sin embargo, esta idea no es del todo precisa cuando se trata de niños en pleno proceso formativo.
Detrás del comportamiento de cualquier pequeño existe una intención válida en la mayoría de las veces, pero es la inexperiencia para elegir la reacción apropiada, lo que genera aquello que llamamos "mala conducta".
Imagina una escena donde Pepito golpea a Memo porque éste tomó sus colores.
En este caso tras la “mala conducta” de Pepito se esconde la genuina intención de proteger sus cosas. Pero reacciona con violencia porque no es consciente de ello y solo identifica la molestia que siente cuando alguien las toma sin permiso.
Es posible que Memo quiera los colores de Pepito porque desea que su dibujo quede mejor, pero eso no es tan claro para él. Lo que sí puede identificar es que los necesita y por tanto los toma.
Como puedes notar, en ambos casos existe una necesidad genuina que se puede satisfacer con un comportamiento más apropiado, la clave está en reconocerla. Por tanto el secreto de la estrategia que te propongo, radica en ayudarles a encontrar la intención positiva detrás de su comportamiento. De esta manera podremos convertir una situación de “mala conducta” en una oportunidad de aprendizaje.
¿Te gustaría saber cómo hacerlo? Entonces te invito a seguir leyendo.
Imagina una escena donde Pepito golpea a Memo porque éste tomó sus colores.
En este caso tras la “mala conducta” de Pepito se esconde la genuina intención de proteger sus cosas. Pero reacciona con violencia porque no es consciente de ello y solo identifica la molestia que siente cuando alguien las toma sin permiso.
Es posible que Memo quiera los colores de Pepito porque desea que su dibujo quede mejor, pero eso no es tan claro para él. Lo que sí puede identificar es que los necesita y por tanto los toma.
Como puedes notar, en ambos casos existe una necesidad genuina que se puede satisfacer con un comportamiento más apropiado, la clave está en reconocerla. Por tanto el secreto de la estrategia que te propongo, radica en ayudarles a encontrar la intención positiva detrás de su comportamiento. De esta manera podremos convertir una situación de “mala conducta” en una oportunidad de aprendizaje.
¿Te gustaría saber cómo hacerlo? Entonces te invito a seguir leyendo.







